Cronicas de una asesina

Por fin tengo una buena idea, se de que voy a escribir y ya tengo casi un cuarto de mi libro escrito.
Es perfecto, hay amor, hay carceles, policias corruptos, asesinatos, intriga, sed de venganza... y todo visto desde tres perspectivas diferentes, una la de asesino, otra desde la victima, y otra desde el organo policial.
Se que no doy mucha informacion, pero puedo decir que la protagonista se llama Nadia, y a su "amor" se le conoce con el nombre de Astaror, seudonimo que utiliza para que nadie descubra quien es en realidad. La mejor amiga de Nadia se llama Alba y su hermana se llama Sara. Una policia, llamada Kate. Estos, entre otros, son lospersonajes que aparecen en el libro.
Cuando lo tenga terminado lo ira publicando, mas o menos una pagina por dia. 
Por cierto, estoy abierta a sugerencias en cuanto al titulo del libro, parece ser que con eso no tengo mucha imaginacion :S


Aveces yo tambien pienso en el suicidio...

Esto es lo que he leido en una pagina en la que he entrado, no se si signifacara algo para alguiien pero a mi me ha hecho pensar.
"...he leído varios de los comentarios de aquí y he visto que ustedes SÍ tienen razones factibles para cometer suicidio... yo por otro lado no debería tener razones por las que pensar en ello...pero lo hago...desde niño lo he tenido todo...dinero no sobra ni falta, puedo cumplir cualquier capricho que tenga...estudioso, obtuve buenas notas(si no las mejores) desde primaria hasta la universidad, estudie psicología solo porque desde la secundaria nunca me he sentido bien conmigo mismo, pero aún no se porque si lo tengo todo siento que no tengo nada...todo lo que tocó se convierte en oro...pero cuando realmente quiero algo esto se viene en mierda...mis padres siempre quisieron buenas notas en la es escuela y las tuve...yo siempre obtuve todo lo que los demás querían de mi...pero que paso con lo que yo quiero?...últimamente he pensado en esto...antes(aún estaba triste y mal conmigo mismo) pensaba que tenía todo lo que quería y que no debería estar asi de mal...pero he estado pensando y me he dado cuenta de que lo que tengo no es lo que yo quiero, sino lo que los demás quieren de mi...entonces para que vivir ahora?,para complacer a los demás?, de que te ha servido vivir si no conseguiste lo que querías...talvez por eso cumplo cualquier capricho que me surja...para ver si eso me hace sentir bien...pero no lo hace...además...si yo muriera nada pasaría...el sol saldría de nuevo el universo seguiría su curso al igual que todas las demás personas...así que no creo que haya alguna razon para seguir deprimiendome más y más en esta vida...lo puedo tener todo y a la vez no tener nada..."
Asi es como me siento yo de vez en cuando, como ahora.

Ninfas



Corría, corría y no paraba. Sus pies descalzos se deslizaban suavemente sobre la tierra húmeda, abriéndose camino entre los oscuros y enormes arboles. Su pelo largo, ondulado y rubio volaba alrededor de su cintura al compas de su frenética carrera. El ciento comenzó a soplar con violencia cuando la bella mujer comenzó a entonar un canto. El canto de las ninfas.  De repente se detuvo a escasos metros de un gran árbol y se dio la vuelta. Su rostro era hermosísimo: sus ojos eran del color de la hierba fresca, con forma almendrada, su nariz recta, pequeña y perfecta, su mandíbula fina, ligeramente apretada, sus labios carnosos de un color rosa pálido, y su tez blanca le conferían una apariencia de porcelana. Elevo sus delgados brazos hacia el cielo y comenzó a cantar otra canción en voz más alta. Una fina lluvia cayó su alrededor mojándola. Las pequeñas gotas caían por su delicado vestido turquesa, y se pegaban a su delgado cuerpo. Bajo las manos despacio, pero la lluvia no ceso. Justo en el instante en el que sus manos tocaron su cintura otro canto igual de bello salió de su boca, pero en este caso no llovió con más fuerza, ni el viento azoto con más violencia, sino que un hermoso árbol salió de la tierra, y fue ascendiendo y ascendiendo, lentamente hacia las nubes. El árbol creció tanto que eclipsaron esa insistente llovizna. Era muy hermoso, sus flores eran de un precioso color rubí, algunas, y otras eran de color esmeralda, incluso había unas pocas pardas. Sus hojas eran enormes, y daba unos frutos que al parecer eran muy apetitosos. La ninfa callo otra vez. Y miro pausadamente ese árbol que acababa de crecer. Sonrió, y otra canción sobrevino a la anterior. Mientras cantaba esa bella canción cerró los ojos y elevo las manos hasta que quedaron a la altura de su ombligo. Unos pequeños puntos de luz salieron de sus manos y se fueron uniendo unas con otras, haciendo se cada vez mas grandes hasta que solo quedaron tres del tamaño de cocos maduros. Abrió los ojos y con fuerza estiro las manos. Esas pequeñas bolas de fuego se quedaron suspensas en el aire, debajo de una gran hoja para ampararse de la lluvia, pero sin tocarla mucho porque ardería. Y por ultimo esta bella ninfa canto otra sinfonía, pero esta vez no ocurrió nada, salvo un ruido apenas perceptible. Un ruido de roce, pero lejano. Cada vez se hizo más audible hasta que en un abrir y cerrar de ojos, unas figuras vestidas de diversos colores rodeo el hermoso árbol. Todos ellos eran ninfas y silfos del bosque. Se les dividía en grupos, según sus habilidades. A la derecha del árbol se encontraba unos seres, hombre y mujeres, de cabello negro y muy rizado aunque largo, y redondos y grandes ojos negros también, y su piel canela, pero a pesar de la diferencia eran igualmente bellos. Los de la izquierda, también hombres y mujeres, eran bastante opuestos. Su cabello blanco y muy liso, sus ojos azules, casi imposible distinguir el iris de la cornea, y su tez blanca. En la parte sur del árbol se encontraban otros, un grupo de en el que predominaban los hombres, los cuales tenían la piel muy morena y muy, muy delgados, y sus ojos marrones caramelo, se caracterizaban por su pelo muy corto y castaño oscuro. Y en la parte norte se encontraba otro grupo, su piel era de un tono rosa pálido, su pelo era rubio, muy largo, sus ojos eran de color verde brillante.