Cuando él se mezclo con el viento.

Tus manos se apollaron en las mías, el viento susurraba una verdad a medias que no quería escuchar y mi vida se mecía poco a poco con cada suspiro que tu boca dejaba escapar. Tus labios al fin pronunciaron una leve oleada de amor que me dejó paralizada, sin darme cuenta de que era lanzada a un abismo sin retorno. El viento seguía susurrando su repetitiva canción de desesperanza mientras tu océanos me buscaban. Y la oscuridad cayó, nos envolvió, mientras pequeños ojos nos miraban desde el infinito. Pero aun así no era mejor. Todo se volvería frío cuando tu llama se apagara.
Dos lágrimas cayeron de mis ojos pues no podían ya quedarse quietas. Te buscaban a ti, buscaban tus labios. Buscaban el poder para devolverte lo que ya habias perdido. Pero no lo consiguieron, mi vida se detuvo, note que ya no se movía al compás de tus suspiros, pues estos ya no estaban. Tus manos seguían aferrándose a lo poco que les quedaba de vida, yo. Pero tu pequeño amor no bastaba para mantenerte con vida. y te alejaste, Y no querías, Y me gritabas, Y no podía agarrarte. Te me ibas y vi como caíste en na oscuridad sin poder retenerte. Tus manos aflojaron la fuerza que las mantenía aquí conmigo, y note que ya no podía sentirte, note que me abandonabas, que ya no estabas. Tus ojos azules se quedaron en un susurro, un perdón y un te quiero para  siempre. Pero ya no volvería a tener tu amor.