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No queria seguir escuchanndo aquello, gritos, golpes...
Aunque sabia por esperiencia que la calle no se encontraba en mejor situacion, pero por lo menos no era su familia.
Las pequeñas calles de Roma se entremezclaman formando laberintos, callejuelas con traficantes apollados en las paredes de los edificios, algunos medio derruidos por el paso del tiempo o por las bandas callejeras. El sabia perfectamente que la zona rica no era asi, y aunque nunca habia ido alli, la television solia hacer milagros. Pero no le importaba mucho que otros chicos de su edad tuviesen vidas mejores; en realidad no lo pensaba demasiado.
Pietro no era lo que se dice un buen chico, pero como el solia decir, nunca habia hecho nada si la otra persona no lo merecia.
Paseó toda la noche por los suburbios romanos sin preocuparse de que quiza sus padres podian estar esperandolo en casa, preocupados, el sabia perfectamente que no lo hacian. Siguió caminando, y caminando contemplando la pobreza extrema que a cualquier persona le hubiese parecido estremecedora, pero no a el. El se crio alli, en esas calles, con gente pobre, con problemas con el acohol o mentales, excarcelados que no eran aceptados en otros lugares, con traficantes, asesinos y violadores, con maltratadores.
Y recordo las palabras de un antiguo profesor de la escuela, cuando el era uno de los pocos afortunado que podia permitirse el lujo de ir al colegio. "Escoria, la gente como tu es la que sobra en el mundo, sois porqueria, ladrones olgazanes, asesinos. Deberiais morir todos". Esas palabras le llegaron como un reflejo de su propia realidad y las corroboró sinceramente, pero no le importaba, sabia que no era algo contra lo que pudiese luchar.
Un grito lo desvio de sus oscuros pensamientos. Alguien lo llamaba. Pietro se giro rapidamente y lo que vio no le agrado demasiado. Un grupo de aparentemente doce personas se encontraban de pie en la esquina por donde acababa de pasar. Pero Pietro sabia quienes eran. Muchos de sus amigos hablaban de ellos con profundo respeto y un miedo pasa Pietro irracional. Esos chicos eran, segun las mala lenguas, lo peor que pudieses encontrar. Y que te llamaran en plena madrugada no era nada bueno.
A pesar de todo Pietro estaba muy tranquilo, sabia que no habia hecho nada que pudiese molestar a CNNA.
Aun asi no fue hacia ellos, sigui caminando hasta que el lider del grupo volvio a pronunciar su nombre. Pietro no se lo penso dos veces, se dio la vuelta y tranquilo y sereno se acerco a ellos. Todo el grupo estaba en completo silencio y Pietro sabia que por ser el "invitado" no debia romper ese silencio. Asi que espero a que el lider del grupo hablara primero.
--¿Tu eres Pietro verdad?
--Si--dijo Pietro con firmeza--¿Por que lo preguntas?--El lider del otro grupo le miro de arriba a abajo.
--bueno, he oido hablar mucho de ti-- una falsa sonrisa se dibujo en su cara.--y que hablen de ti casi tanto como de mi me sorprende. Que puede hacer un chiquillo como tu para levantar una humareda que me tape.--algunos de los chicos que se encontraban detras de su lider rieron, otros estaban en tension, preparado a que su lider empezara una pelea que ya estaba preparada. Pero tanto Pietro como el otro chico se mantuvieron quietos y en silencio. 
Pietro sabia que esa no era la menera habitual que tenian de actuar, si querian pegar, pegaban, si querian matar simplemente mataban. No hablaban antes con sus victimas. Pietro lo miro con mas atencion a los ojos y lo que descubrio lo dejo un poco sorprendido. Encontro curisidad, y quizas un deje de respeto, pero tambien comprendio que el odio dominaba todo lo demas. Y Pietro supo enseguida lo que pasaba. Algunos de sus seguidores se habian fijado en el, le respetaban lo mismo o mas que a su lider, descubrio que ese chico sentia que era una lucha, el mas fuerte ganaba. 
--yo no quiero hombres ni fama de...
--pero sin embargo la consigues--le corto. El lider se envaro y su tono se volvio amenazador. Pero a Pietro no le importaba enfrentarse a el. Sabia quien seria el vencedor y no saldria muy bien parado. Pero ¿tenia algo para perder? No. Decidio que dejaria hacer hasta que lo matara si queria.
--quiero que demuestres, aqui y ahora, ante mis amigos, si mereces tanta fama y respeto o, si por el contrario, eres un mocoso que a ser malote.--dicho esto todos los componentes del grupo se fueron abriendo hasta formar un circulo perfecto alrededodor de ellos dos. Todos excepto uno. Un chico alto, con el cabello oscuro y unos ojos verdes brillantes se quedo en el centro junto a su lider.
--Roderick, que crees que estas haciendo, en serio dices que vas a pegar a un niño  que lo unico que ha hecho ha sido defenderse en innumerables ocasiones de lo que se le venia encima. Y le salio bien. ¿ Vas a juzgar tu lo que haya hecho este niño para salvar su vida? No creo que ni tu seas tan miserable Roderick. 
Pietro no sabia interpretar sus palabras como un ayuda o como una insunuacion de que el no era lo sufiecientemente importante como para pelear con el.
--Ricardo, siempre tan comprensivo. A veces me pregunto que narices haces tu entre esta panda de carroñeros.--No lo dijo con odio o rabia por haber frustrado sus planes, si no con una profunda pena y arrepentimiento, como si el tuviese la culpa de que Ricardo estubiese etre ellos.
-- A veces yo tambien me lo pregunto Roderick.
-- Largate y puedes dar gracias a tu salvador pero creeme, estas cosas solo suceden una vez en la vida.--todos los chicos miraban como Pietro se alejaba lentamente mientras que por la mente de Ricardo se paseo otra vez la misma frase: "si supiera porque te defiendo... pero no lo se. ¿Que tienes?
















 

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